ARTÍCULO DE OPINIÓN 🌐

En un mundo donde la palabra inmigrante suele ir acompañada de sospecha, rechazo o miedo, la Biblia ofrece una mirada radicalmente distinta y profundamente humana. Lejos de los discursos que despersonalizan, la Escritura pone rostro y dignidad al extranjero, recordándonos que migrar no es un delito, sino una experiencia humana tan antigua como la historia misma.
En el libro del Levítico se lee con claridad: “El extranjero que resida entre ustedes será para ustedes como uno nacido en su país, y lo amarás como a ti mismo”. No es una recomendación opcional ni un gesto de caridad; es un mandato moral. Dios no pide tolerancia, pide amor. Y no cualquier amor, sino el mismo que se tiene por uno mismo.
Este pasaje desmonta la narrativa que presenta al inmigrante como una amenaza. Para la fe bíblica, el extranjero no es un problema que gestionar, sino un prójimo que respetar. La razón es contundente: el pueblo de Israel también fue inmigrante, también conoció la exclusión, el desarraigo y el abuso. La memoria del sufrimiento debía convertirse en compasión, no en olvido.
Hoy, millones de personas cruzan fronteras empujadas por la pobreza, la violencia o la falta de oportunidades. Muchos trabajan en silencio, sostienen economías, cuidan hogares y construyen futuro, mientras cargan con el peso de la incertidumbre y el miedo. Frente a esta realidad, el mensaje bíblico interpela tanto a gobiernos como a sociedades y conciencias individuales.
No se trata de ignorar leyes ni realidades complejas, sino de no perder la humanidad en el proceso. Cuando una nación olvida que detrás de cada estatus migratorio hay una historia, una familia y un sueño, deja de ser justa. Y cuando una sociedad cristiana cierra el corazón al extranjero, se aleja del Evangelio que dice profesar.
El inmigrante, según la Biblia, no es ajeno: es reflejo de nuestra propia fragilidad. Recordarlo no debilita a una nación; la dignifica. Porque una sociedad se mide no por cómo protege a los fuertes, sino por cómo trata a los más vulnerables
Andry Vera Granadillo
CNP : 5.815


Comentarios